Queremos presentarte un proyecto emocional con corazón

Hemos tenido la oportunidad junto con la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) de preparar tres cápsulas centradas en la educación emocional.

Ofreciendo herramientas a las y los maestros de infantil y primaria para la gestión y el acompañamiento emocional en la vuelta a las aulas tras la situación generada por la Covid-19.

Nuestra pretensión con el material que aquí vas a encontrar es ofrecerte un espacio que te permita parar y tomar consciencia de la importancia de las emociones y del bienestar emocional, el propio y el de las demás personas.

Invitando a reflexionar sobre buenos hábitos emocionales que seguro serán clave para los tiempos presentes y los que vendrán.

Las cápsulas se centran en tres bloques temáticos: la educación emocional, las emociones y los buenos hábitos emocionales, que estos últimos los desarrollaremos profundamente en un artículo próximo.

Las cápsulas tienen una duración de unos 25 minutos, e incluyen una recopilación de enlaces a vídeos y artículos y otros recursos para profundizar más sobre cada tema. Os dejamos el enlace aquí:

https://www.aspb.cat/noticies/capsuleseducacioemocional

 

La educación emocional

 

No te rindas que todavía estás a tiempo,

no te rindas y comienza con más fuerza,

para aceptar tus obras y abrazar los miedos,

Liberarte del peso y volar ligero.

 

La vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir sueños,

correr riesgos y aprender.

 

No cedas nunca,

aunque el miedo muerda,

todavía hay fuego en tu alma,

no te rindas, porque siempre hay esperanza. 

Poema de Mario Benedetti

 

 

«Un principio del arte de la educación es que hay que educar no sobre el presente de una sociedad, sino para un mejor futuro de la especie humana; de acuerdo con la idea de la humanidad y de su destino».

Kant, Pedagogía

 

Las emociones


Las emociones son reacciones que las personas experimentamos en un momento u otro como podría ser la alegría, la rabia, el miedo, el amor…

Responden a un acontecimiento tanto interno como externo y reaccionamos luchando, huyendo, manteniendo la situación de alerta o paralizándonos.

Quien está al cargo de nuestras emociones es nuestro cerebro.

Se ha otorgado mucho protagonismo al corazón como fuente de emociones al rompernos el corazón o al estar enamorados, por ejemplo.

Y tenemos que decir que si que existe una relación entre cerebro y corazón, ya que este último palpita a un ritmo diferente en función de las emociones que se gestan y se activan.

Pero, el responsable sigue y seguirá siendo el cerebro y no concretamente todo el mismo, sino una parte muy determinada: el sistema límbico.

El término ‘límbico’ fue acuñado en el año 1878 por el médico y científico francés Paul Broca, para designar un área compuesta por tres estructuras cuya función está relacionada con el aprendizaje, la memoria y las respuestas emocionales.

Este sistema también controla nuestras emociones y sensaciones más arcaicas (supervivencia y sexo).

Las emociones son una parte biológica vital en el ser humano, ya que sin ellas las personas no podrían sobrevivir.

 

Es importante ser consciente que ahora estás creando tu realidad, un presente muy convincente que se construye en función de tus creencias, foco e interpretaciones y que esto genera emociones indudablemente.

Incluso, si nos adentramos en la materia un poco más, veremos que primero se activan las funciones emocionales que son las que sustentan y crean realmente a las emociones en sí. 

Las emociones intervienen en aspectos esenciales como:

  • Nuestra creatividad.
  • Nuestra salud mental y física.
  • En cómo nos comunicamos y relacionamos con el resto de personas.
  • En las decisiones que tomamos.
  • En nuestra capacidad de pensar, poner foco, atención y rendimiento.

 

«No olvides que las emociones son las capitanas de nuestras vidas, las obedecemos sin darnos cuenta de ello.»

Vincent Van Gogh

 

 

Las emociones son importantes porque conforman nuestra personalidad y realidad.

Escucharlas y atenderlas es muy importante en nuestra vida, ya que tienen el poder sobre nosotros.

Nos pueden hacer sentir muy bien o por el contrario muy mal, por eso hay que cuidarlas y convivir con ellas.

¿Qué es bueno y qué es malo? No hay nada más objetivo que la realidad, pero más subjetivo que la percepción.

Por esa razón, ninguna emoción es buena o mala, todas están permitidas y son naturales. Entre ellas podríamos citar:

Aburrimiento, admiración, adoración, amor, tristeza, ira, alegría, ansia, ansiedad, calma, confusión, deseo, envidia, éxtasis…

No son las únicas. Un grupo de investigadores de la Universidad de California (Estados Unidos) realizaron un estudio, publicado en PNAS, en el que ponían en entredicho que los humanos sólo fuéramos capaces de experimentar 6 emociones. El trabajo demostró que en realidad se pueden diferenciar 27 emociones, entre las cuales se establecen relaciones y gradientes.

Para el bienestar emocional es importante gestionar las emociones para que no decidan por nosotros ni nos desborden.

Las emociones y su gestión tienen componentes físicos, cognitivos y actitudinales.  Nuestro cerebro emocional, con tendencia a la reacción rápida, puede jugarnos malas pasadas a estos tres niveles.

Esperamos que este artículo haya despertado en ti interés por tu emocionalidad y especialmente por una emocionalidad positiva.

Nuestro cerebro es primitivo y agresivo, sobre todo nuestro cerebro más antiguo como es el reptiliano.

Encargado de la supervivencia y el confort.

 

Esperamos que este artículo haya despertado interés y por supuesto haya generado emoción positiva.  😉

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